Las tendencias de pago en el vending siguen evolucionando.
Las tarjetas open-loop y los monederos móviles se están convirtiendo en el estándar. La comodidad impulsa su adopción.
Sin embargo, en entornos privados y estructurados, el control suele ser más importante que la comodidad.
Desde hace más de 30 años, Dallmayr Distribution Automatique France — socio histórico de Coges en Francia — confía en Coges MyKey como parte de su estrategia de pago closed-loop. No como una solución temporal, sino como una elección operativa a largo plazo.
Una decisión práctica para reducir el uso de monedas
El motivo inicial para implantar MyKey fue sencillo: limitar las monedas y el cambio en las máquinas ubicadas en grandes emplazamientos privados.
La gestión del efectivo en múltiples máquinas aumenta la complejidad: más recaudaciones, más conciliaciones, mayor carga operativa.
Los pagos closed-loop con MyKey redujeron la dependencia del efectivo y simplificaron la gestión diaria.
Lo que comenzó como una solución práctica para controlar el efectivo se convirtió en la base de una estrategia de pago a largo plazo.

De herramienta de pago a gestión de incentivos para empleados
Con el tiempo, MyKey se convirtió en algo más que un sistema para reducir el efectivo.
Evolucionó hacia una capa estratégica de control, que combina una gestión estructurada de los pagos con una fiabilidad a largo plazo.
Hoy, Dallmayr utiliza MyKey para:
distribuir primas a empleados
gestionar precios tipo happy hour
habilitar campañas de free vend
administrar programas internos de subvención
En los entornos laborales, esto es clave. Las empresas pueden estructurar el consumo, gestionar asignaciones e integrar el vending dentro de sus sistemas internos de beneficios.
El gasto se vuelve predecible en lugar de reactivo. Y en un mercado de volumen plano, la previsibilidad tiene un gran valor.
El closed-loop sigue desempeñando un papel central en las operaciones de Dallmayr, con un volumen significativo de MyKeys desplegados cada año en sus emplazamientos. Este uso sostenido va acompañado de una gran durabilidad: algunos MyKeys han permanecido plenamente operativos durante hasta 20 años, incluso en entornos exigentes y de alto tráfico.
MyKey como parte del compromiso de sostenibilidad de Dallmayr
Para Dallmayr, la sostenibilidad forma parte integral de su forma de operar, y MyKey contribuye a este compromiso.
Se ha introducido un número importante de MyKeys fabricados con plástico 100 % reciclado, alineando el sistema closed-loop con los objetivos de RSC de la empresa.

Como explica Cécile Klein, directora de Marketing y Comunicación de Dallmayr Distribution Automatique France:
“Reducir, reciclar, innovar… esta es nuestra estrategia en Dallmayr. Por eso nos alegró cambiar al MyKey ecológico fabricado con plástico 100 % reciclado, con un menor impacto ambiental, más aún al tener las mismas funcionalidades que los modelos anteriores.”
El requisito clave era claro: la sostenibilidad no podía comprometer la funcionalidad. El MyKey reciclado funciona exactamente igual que las versiones anteriores, apoyando el progreso ambiental sin alterar las operaciones.
Un enfoque estructurado de la experiencia del empleado
En grandes emplazamientos privados, como oficinas y fábricas, el vending no es solo venta minorista. Forma parte de la experiencia del empleado.
El closed-loop con MyKey permite a Dallmayr estructurar esa experiencia. Los bonos, happy hours y programas de free vend se implementan directamente en la máquina, en coherencia con las políticas y programas internos de la empresa.
Para Dallmayr, esta estructura ofrece algo esencial: previsibilidad.
Y en un mercado de volumen plano, la previsibilidad se convierte en una ventaja competitiva.